lunes, 3 de febrero de 2014

Loureda, dimisión

Como os adelanté en la anterior entrada del blog, tras una llamada suya en la que me propuso quedar para conocernos, el jueves pasado a las 12:00 me cité con José Manuel Loureda en su despacho de Vicepresidente del Colegio de Ingenieros de Caminos. Siguiendo el consejo de un buen amigo, me llevé acompañante, para poder reflejar a posteriori de la manera más objetiva el contenido de la reunión. No podía haber elegido mejor acompañante que @Marta_Serrano, a quien todos los que habéis seguido el asunto #soymastereuropeo conocéis bien.

La entrevista duró veinte minutos, aproximadamente.

El esquema que yo me había propuesto seguir era el siguiente: en primer lugar explicarle que esto no se trataba de defender su honor, sino que lo que estaba en juego era la credibilidad del Colegio. Pedirle explicaciones sobre su carta, a partir de las cinco preguntas que le planteé en mi contestación. Preguntarle si no entendía que el modelo "constructoras que financian a partidos que adjudican obras que financian a constructoras" está acabado ya, y que el Colegio no puede dar muestras de condescendencia: el Vicepresidente es la máxima imagen del Colegio, y la máxima imagen del Colegio no puede estar relacionada a ojos de ningún ciudadano con la red Gürtel. Decirle que vamos a presentar una carta pidiendo su destitución al Presidente, y otra a él pidiendo su dimisión, así como la inclusión del asunto en el orden del día del Consejo General, según los estatutos. Y explicarle que la pedimos por dar unas explicaciones del todo insatisfactorias, por haberse comprometido a dar las necesarias y no ser capaz de cumplir su compromiso, y por utilizar los medios del Colegio en su beneficio personal.

Su estrategia estuvo clara desde el principio: me recibió para dar la imagen de que ofrece a quien las pide todas las explicaciones del mundo, y para repetir su mensaje de que no tiene nada que ver con la Gürtel.

Mi primera pregunta quedó sin respuesta: no me quiso decir quién había hecho el ingreso en su cuenta suiza, aunque dejó claro que efectivamente se trata de un imputado de la Gürtel ("aunque cuando hizo el ingreso, él no sabía que estaba imputado"). Efectivamente, el importe del que hablamos es un millón de euros, que, pese a que lo ingresó otra persona, según Loureda era un dinero de su patrimonio personal. Se trata de una cantidad que él quiso facilitar a su hija Raquel, que por entonces vivía allí, para sus gastos, y que no lo puso a su nombre "porque eso le obligaría moralmente a darle otro millón a cada uno de sus hijos". Por qué un imputado de la Gürtel se encargaba de hacer los ingresos es algo a lo que no nos quiso contestar, nada más allá que eran operaciones suyas personales.

Reafirmó que la cuenta de Suiza de la que habla era ilegal en su día, que "somos humanos y todos nos equivocamos alguna vez", pero añadió muy dignamente que "oiga, yo he cumplido con las leyes actuales y ya he pagado mis impuestos, ¿eh? Que a mí no me ha tenido que llamar nadie de la Agencia Tributaria para pagar como han hecho con otros, que he ido yo solito". El orgullo que desprendía me hizo decirle que a mí Hacienda tampoco me había llamado nunca, y que cuando he viajado por el extranjero mis padres no me han dejado sus cuentas, ni, por supuesto, un millón de euros.

Para terminar las explicaciones, me dijo que él no sabía nada de lo que hacía Luis del Rivero, que no sabía si el mismo imputado que le había ingresado un millón de euros de su patrimonio también había metido dinero en cuentas suizas de del Rivero como dicen los periódicos, que los ingresos en su cuenta eran por motivos estrictamente personales, y que, por activo y por pasivo, él no tenía nada que ver con la Gürtel, no conocía a nadie de la Gürtel, tenía la conciencia muy tranquila y que todo lo que tenía que explicar ya lo había hecho en su carta.

Puesto que se empeñaba en pregonar su inocencia, y se enrocaba en las mismas frases repetidas hasta la saciedad, mi siguiente pregunta fue que si, a la vista de las consecuencias, no creía que enviar su carta a todos los colegiados había sido un grave error. Él contestó que el correo fue la forma que creyó más conveniente utilizar para desmentir las noticias de algunos medios de comunicación "de esos digitales", y yo le recordé que la noticia había salido hasta en Televisión Española. También le dije que podía haber solicitado rectificar a los medios, o publicar un desmentido a título personal, en vez de usar al Colegio (se lo dije por decir: parecía bastante claro que no tenía intención de moverse un milímetro de su posición). Lo más parecido a una disculpa que encontré fue que “a lo mejor la carta podía haber sido un error desde el punto de vista de alguien”.

Finalmente, le pregunté por qué quiere seguir siendo Vicepresidente, con 75 años, tras una exitosa carrera, y por qué no se plantea, hasta que todo el tema se aclare, seguir ayudando y trabajando por el Colegio todo lo que quiera y le permite su jubilación, pero abandonando el cargo para que el Colegio no vea perjudicada su imagen por sus actos. Repitió cuatro veces seguidas, y con un tono más brusco del que había usado hasta entonces, que no iba a dimitir porque eso sería dar la impresión de que es culpable.

En mi opinión, la entrevista sólo ha servido para que siguiera defendiendo sin rubor la sarta de incongruencias de la carta origen de la discordia... Sólo que en directo todo sonó peor todavía. Mientras que Loureda está profundamente orgulloso de tener sus cuentas regularizadas, para mí el Vicepresidente es un defraudador amnistiado que se ha aprovechado de las leyes que dicta por decreto un gobierno que amnistía a ladrones.

En cuanto a detalles escabrosos, nada nuevo bajo el sol, porque el relato coincide hasta en las palabras utilizadas con la llamada telefónica que hizo Loureda a nuestro compañero Javier Parrondo. Lo reseñable es que pasan los días y el Vicepresidente sigue tomándonos por idiotas, y sin entender que un defraudador no es el representante más adecuado que podemos desear los ingenieros de caminos. De nuevo, el Vicepresidente antepone sus intereses personales a los del Colegio, de nuevo incurre en la torpeza por la que he pedido y seguiré pidiendo su dimisión.

Marta (que ha escrito este párrafo) desconocía todo esto hasta que le llegó la carta del Vicepresidente. Sigue sorprendida de que alguien pueda utilizar la representación que ostenta de todos los compañeros para justificar un asunto personal. No considera que las explicaciones sean suficientes: ha mezclado de facto al Colegio con un asunto que está aún por aclarar en los tribunales y no se siente cómoda con un Vicepresidente así. Cree que la dimisión para que todo se aclare sería la salida más honrosa, y la que supondría menos inconvenientes para todos los colegiados. No quiere verse mezclada en absoluto con la trama Gürtel, y menos después de que el señor Loureda reafirmase que se había dirigido a todos nosotros en calidad de Vicepresidente, no de compañero. Para ella es intolerable.

La imagen que yo guardaré en mis recuerdos para siempre es el último momento del curioso encuentro: la de un hombre viejo, con un cuerpo que fue grande pero que ahora muestra fatiga, corriendo detrás de nosotros cuando ya estábamos en la escalera, y preguntando a Marta de forma entrecortada, nerviosa y casi sin aliento si ese aparatito que ella había tenido sobre la mesa durante toda la entrevista era una grabadora, porque ya se sabía que hoy en día, con tantas tecnologías, uno no puede estar tranquilo...

... La imagen, ni más ni menos, de la negra culpa: la imagen, mientras que Loureda siga en su cargo de Vicepresidente, del Colegio de Caminos.

***

Firma la carta pidiendo la destitución o la dimisión de José Manuel Loureda en este enlace:


Sigue el debate suscitado en el grupo de LinkedIn de los Ingenieros de Caminos en este otro enlace:

http://www.linkedin.com/groupItem?view=&gid=1084577&type=member&item=5828555226113667073&qid=907d6b60-fe32-4734-8bd2-a1f080de6f1c&trk=groups_most_popular-0-b-ttl&goback=%2Egmp_1084577

Actualización 15:40:

A sugerencia de algunos compañeros, preocupados porque José Manuel Loureda pudiera ejercer acciones legales contra mí por utilizar la palabra ladrón, he decidido sustituir en esta entrada ese término por el más preciso con la realidad demostrable "defraudador".

No obstante, aprovecho para colocar aquí la definición de ladrón de la Real Academia de la Lengua. Cada día tengo más presente la máxima wittgensteiniana de que el lengualje crea realidad:

Ladrón: http://lema.rae.es/drae/?val=ladr%C3%B3n

Robar: http://lema.rae.es/drae/?val=robar

Actualización 27/2/2014:

Ayer 26 de febrero presenté en el Registro del Colegio de Caminos la iniciativa, finalmente apoyada por 126 personas. Puedes consultar la minuta pinchando en la imagen.



Actualización 13/3/2014:

Os voy a contar las últimas novedades que conozco sobre la iniciativa que promoví con el objetivo de conseguir la rectificación pública del Vicepresidente Loureda, las explicaciones necesarias sobre el asunto y su destitución o dimisión, a la vista de la carta que remitió a todos los colegiados el 13/1/2014.

Creo que estas explicaciones las debería estar ofreciendo el Colegio a todos los colegiados, y no yo, pero por si acaso no lo hace, me siento en la obligación moral de seguir informando públicamente de cómo evoluciona un asunto del que me siento responsable.

El viernes 7 de marzo recibí un mail del Secretario General del Colegio, José Javier Díez Roncero, con copia al Presidente y al Vicepresidente, cuyo contenido es el siguiente:

“Estimado Manuel:

Te escribo para informarte que a raíz de tus escritos dirigidos al Presidente y al Vicepresidente del Colegio, con fecha de entrada el 26 de febrero de 2014, fue incluido a petición tanto del Presidente como del Vicepresidente, con conformidad de la Mesa del Consejo General, un punto en el orden del día de la sesión del Consejo General celebrada el pasado miércoles 5 de marzo de 2014.

Se trató de un punto informativo del Presidente y Vicepresidente, toda vez que los Estatutos del Colegio no prevén la posibilidad de votos de censura a miembros individuales de los órganos colegiados ni había posibilidad de toma de acuerdo sobre la propuesta porque ni la dimisión (acto propio) ni la destitución del Vicepresidente son competencia del Consejo General. Los supuestos de cese o suspensión en el ejercicio del cargo son tasados, están previstos en el artículo 62.5 de los Estatutos y no concurrían en este caso.

Con la inclusión en el orden del día del punto en cuestión se ha tratado de dar cauce de audiencia a tu petición avalada por el número suficiente de colegiados como para incluir un punto del orden del día en el Consejo (50 colegiados, de acuerdo con el artículo 9.g de los Estatutos) e informar sobre la misma.

En el Consejo, tras las palabras del Presidente y las explicaciones del Vicepresidente, los consejeros dieron por tratado y zanjado el asunto.

Atentamente,

José Javier Díez Roncero
Secretario General”

El lunes 10 de marzo, me llamó el Presidente, Juan Santamera, y me resumió lo que pasó al respecto de este tema el día 5 de marzo.

Me dijo que por la mañana se trató el tema en la Junta de Rectores, donde el sentimiento generalizado era de indignación hacia la iniciativa, que les había parecido inapropiada y desproporcionada por un simple “recorte de prensa”. Yo le recordé que, dejando aparte lo que cada uno pudiera pensar sobre la inocencia de Loureda, de lo que se trataba en la iniciativa era del respeto y la salvaguarda de la imagen del Colegio.

En cuanto al Consejo General, Juan me dijo que el Vicepresidente y él habían informado al Consejo, y que nadie había dicho nada ni a favor ni en contra. También me dio un detalle que no conocíamos hasta ahora (al menos yo): que Loureda, antes de enviar el mail, le consultó al Presidente si creía adecuado mandar un correo dando explicaciones, y Juan le contestó que adelante.

El Presidente me dijo que de esta manera consideraba que se había dado trámite nuestra petición. Yo le pregunté que si entonces Loureda no tenía intención de dimitir ni él de destituirle, a lo que me contestó que los Estatutos no lo permiten, y que eso no era competencia del Consejo General… Reconozco que desconozco bastante el funcionamiento del Colegio, pero a día de hoy me sigo preguntando cómo narices y por qué razones se puede destituir entonces a un Vicepresidente del Colegio de Caminos.

Finalmente le pedí las actas del Consejo, en lo tocante a este punto, cuando estuvieran aprobadas. Esto ocurrirá el 11 de junio, el Presidente se comprometió a enviármelas, y para entonces (si no hay novedades antes) os seguiré informando de la situación.

13 comentarios:

  1. Tremendo, Manu; gracias por compartirlo con nosotros. El otro día me comentaba un compañero --mucho más joven que yo-- que su generación no entienden par qué sirve el Colegio, y que no están dispuestos a seguir pagando cuotas si sigue Loureda.
    También me preocupa y mucho la actitud del Presidente; ya en mi segunda carta personal le citaba unas recientes declaraciones de Savater en las que manifestaba que, lo verdaderamente preocupante no eran determinados comportamientos delictivos, sino que estos se extendieran tanto que empezaran a considerarse algo natural, y la sociedad no fuera capaz de reaccionar para atajarlas. Finalizaba mi escrito --que iba dirigido al Presidente-- que no concebía que el Colegio no reaccionara ante esta situación, separando de manera inmediata del cargo de Vicepresidente a Loureda

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    1. Gracias, JBL... ¿Te conozco? (Si es así, no te he reconocido con tu perfil de blogger).

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  2. Qué vergüenza ajena me da.
    Afortunadamente no estoy colegiado :)
    Gracias por tu artículo, Manuel.

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    1. Muchas gracias, Pablo.

      Yo diría desafortunadamente, para poder cambiar las instituciones, es necesario hacerlo desde dentro. No hay otra. Ánimo.

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  3. Estupendo tu blog y tus entradas, y muy deprimente lo que cuentas. Mi única esperanza es leer voces como la tuya que sumadas a otras muchas son la única esperanza.

    Un saludo.

    @javiermb13

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    1. Gracias, Javier. #LentoPeroLejos. :)

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  4. Anónimo5/2/14 15:56

    Yo estoy colegiada, y yo te apoyo. Firmaré las cartas y te las envío, por supuesto. Me llegó tu correo. Un cordial saludo.M.C.

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  5. Anónimo5/2/14 16:25

    Enhorabuena por esta iniciativa que suscribo, y por los comentarios que habéis hecho sobre la misma, que refleja el sentir de muchos de nosotros, si no la mayoría.

    Enrique Oromendía
    Colegiado 7108

    (Aunque voy a solicitar la baja inmediata como colegiado hasta que se aclare este sucio asunto)

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  6. Gracias Manuel. No compartimos la misma opinión en política, pero eso no impide que sí coincidamos en muchas otras cosas. Espero que las cartas que hemos firmado sirvan de verdad para algo. Quizá ahora con las elecciones a las demarcaciones podamos entre todos promover algún cambio, porque a veces el Colegio da la impresión de "padecer" parálisis y lentitud de movimientos, respecto a las necesidades que tenemos hoy en día. Un saludo. Eugenio MF

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  7. Muchas gracias Manuel por hacer pública toda esta información, aunque dudo que a estas alturas el señor Loureda pueda tener una salida honrosa de la situación.

    Por otro lado, hace un par de días se produjo una acalorada discusión en el perfil de facebook de la Demarcación de Andalucía en base a la imagen y la situación actual del Colegio. Me alegro de que la gente empiece a involucrarse por fin y no se contente con tragar mientras paga religiosamente sus cuotas.

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  8. Titulado recientemente, llevo dándole vueltas a colegiarme o no, con vuestra actitud, lo tengo claro, en breve.

    Enhorabuena, saludos.

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  9. La sensación que transmite todo esto es que en algunos Colegios, no es el único, el control lo tienen personas que se niegan a utilizar en sentido común y que prevalece su aferramiento a la silla antes que la institución. Tomo muy Gobierno actual.

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  10. Muchas gracias Manuel. Yo sí que estoy colegiado y te apoyo.
    Colegiado núm: 26643

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