jueves, 12 de abril de 2012

Volvemos a las plazas

El viernes 30 de marzo de 2012 ocurrió en mi barrio un acontecimiento digno de mención. La @asambleaLaConce volvió a su ágora, a la Plaza de la Virgen del Romero. Después del invierno, en el que “por necesidades del guión” las asambleas han sido celebradas en un local (donde el frío se pegaba a las paredes y a las almas), los compañeros hemos vuelto a respirar aire fresco. El 15M es una llama que si no devora oxígeno se apaga.

La asamblea del viernes terminó con la lectura de dos poemas por parte de sendas compañeras. Uno de ellos fue éste de María Marín:

NOS CONOCIMOS EN SOL

Mi espíritu volaba entre la gente,
Jugaba con las almas de los otros,
Miraba la grandeza del lugar.
Percibí…
Dinámica incansable y juguetona,
Sutileza y tacto en el tratar
Sentirme parte de la historia
Sentirme importante para el mundo
Transparente como el agua que corre por el río
Limpios como los chorros del oro
Intención humana incalculable
Gusto por transformar
Lluvia de esperanza
Magia en el corazón
Esa firmeza tan grande
Ese, aquí no hay miedo, NO SEÑOR
Y la noviolencia por bandera.
Nos conocimos en SOL
Tu espíritu volaba entre la gente,
Jugaba con las almas de los otros,
Mirabas la grandeza del lugar.

Muchos de nosotros no somos los mismos desde el 15 de mayo de 2011. Sabemos que hemos experimentado un profundo cambio que nos ha llevado a vivir una vida mucho más plena de ciudadanía que la que vivíamos antes del 15M. Sabemos que no ha sido fácil, que esta metamorfosis ha traído consigo muchas dificultades. Pero también sabemos que ha merecido la pena.

Ha merecido la pena porque desde entonces trabajamos activamente, altruistamente, desinteresadamente, amablemente, admirablemente por intentar conseguir un mundo mejor. Ya tenemos la experiencia suficiente como para saber que el significado de “un mundo mejor” es muy diferente para cada persona. Porque ahora sabemos escuchar al otro, intentamos aprender de él, no queremos abrumarle con nuestro punto de vista ni imponerle nuestra forma de hacer las cosas. Ésta era (y es) la esencia del 15M: horizontalidad, inclusividad, inteligencia colectiva y no violencia.

Estamos “a las puertas” del primer aniversario del Quince de Mayo. Y, tras haber hablado, escuchado y leído a muchos compañeros, siento profundamente que no soy el único que ha percibido una debilitación del movimiento 15M… Según estoy escribiendo, me vienen a la cabeza todas las vivencias de este año, y no sé por dónde empezar. Intentaré ordenarlas de manera que no parezca un reproche, sino que lo tomemos como lo que exactamente es: una crítica constructiva.


El consenso de mínimos.

Tecleando en Google “consenso de mínimos” nos aparece como primera entrada un consenso al que se llegó el 25 de mayo de 2011 en Sol y que todos conocemos:

  • Reforma electoral encaminada a una democracia más representativa y de proporcionalidad real y con el objetivo adicional de desarrollar mecanismos efectivos de participación ciudadana.
  • Lucha contra la corrupción mediante normas orientadas a una total transparencia política.
  • Separación efectiva de los poderes públicos.
  • Creación de mecanismos de control ciudadano para la exigencia efectiva de responsabilidad política.

Estos cuatro puntos se acordaron en 10 días. Todos sabemos lo que ha pasado después, y no me voy a extender: cada colectivo entendió que tenía algo que añadir, que no sólo esas cuatro ideas eran importantes, y que había que luchar por todas las demás con la misma fuerza. “Lo queremos todo y lo queremos ahora”.

Gracias a ello, hemos aprendido tantas cosas… La injusticia de los desahucios hipotecarios, el paulatino desmantelamiento de los servicios públicos, las condiciones inhumanas de los CIEs, la existencia de redadas contra inmigrantes, la verdadera cara del movimiento okupa, el Pacto del Euro, las crecientes diferencias entre ricos y pobres…

Así, la tolerancia de la que siempre ha hecho gala este movimiento hizo que la lista de los mínimos fuera aumentando… No obstante, y haciendo notar el indudable valor enriquecedor que los diferentes puntos de vista han aportado, sería de cortas miras no hacer análisis:

Un año después, por diversas razones, el movimiento 15M se ha dispersado. La dispersión en sí misma es buena, tenemos que llegar al 99% de la población. Pero, como en cualquier actividad humana, si el crecimiento no es sostenible, si no se afianzan posiciones, esa aparente expansión quedará desprovista de su base más valiosa: el consenso y apoyo popular que en los primeros meses se situaba en el 70% de la población española y que, según el último estudio del CIS, ha bajado al 36%.

Nunca entendí por qué se abandonó el consenso de mínimos. Si nos hemos puesto de acuerdo en tantas cosas, si todos hemos cedido alguna vez en pro del bien común, ¿por qué fue tan difícil consensuar esos cuatro puntos en los que tantos de nosotros (me atrevería a decir que el 99% del 99%) estábamos de acuerdo?

Mi respuesta es bien sencilla: se trata de un problema de intolerancia.


Divide y vencerás

El movimiento siguió creciendo. Se preocupó por tantos problemas, se debatió sobre tantas materias, se analizaron tantos casos... Con el paso de los meses, no todos estábamos de acuerdo en las prioridades de nuestras asambleas. Ni siquiera estábamos de acuerdo en qué poder tenían esas asambleas, ni cómo organizarlas, ni cómo representarnos… De acuerdo en el grito de Sol, “Que no nos representan”. Pero… ¿quién nos representa?

Aquí se me presentó un conflicto personal que ha ido creciendo todos estos meses, y que he ido posponiendo por el cariño que le tengo al 15M, que tantas cosas buenas ha puesto en mi camino. Pero casi un año después, siento que para avanzar, necesito “gritarlo al mundo”, y, al igual que en mayo del año pasado, volver a no sentirme sólo.

Antes he dicho que todos hemos cedido alguna vez en pro del bien común. Pues bien. Lo dije premeditadamente para provocar una reacción, que es la misma que he tenido yo muchas veces durante este año. La realidad es que no todos hemos cedido.

Así pues, y ahora voy a ser egoísta, voy a resumir a continuación algunos temas en los que no me he sentido representado por el 15M. Digo resumir, porque cada uno de ellos llevaría horas de debate, y porque cada uno de ellos ha sido muy manipulado a conveniencia, la mayor parte de las veces por aquéllos que quieren matar al movimiento. En todo caso, estoy seguro de que estos pequeños resúmenes llegarán a buen puerto si se acogen con buena predisposición.

Son temas en los que la intolerancia de unos pocos ha prevalecido frente a la tolerancia de muchos. Aquí, como en la vida, parece que el poder es asumido por un 1% (otro diferente al que tantas veces mencionamos) que bloquea consensos, genera discordias y limita humanidades.

Las JMJ

Para mí fue el primer patinazo importante del movimiento. No es lugar esta entrada del blog para hablar de la Iglesia Católica, ni de las ventajas o inconvenientes de la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid, ni del concordato con la Santa Sede, ni del Sursum Corda.

Lo que para mí está claro es que fue un tema que generó antipatía social frente al movimiento 15M. Con la colaboración, como siempre, de unos medios de comunicación que son los altavoces de la propaganda del sistema, cierto. Pero con el trasfondo de un colectivo concreto muy interesado en utilizar un movimiento ciudadano en su propio beneficio.

Soy cristiano, creo en Dios y en Jesús, y siento que la fe es un don divino. También estoy totalmente convencido de la necesaria laicidad del Estado. Y de que la Iglesia Católica ha de reconocer muchos errores…

… Pero aunque no fuera así. Considero que la religión es un tema muy personal e íntimo, y que un ataque frontal como el que se produjo en agosto es el mejor caldo de cultivo para dividir un movimiento plural. Se trata de lo que nos une, no de lo que nos separa.

La reforma de la Constitución

Casi sin darnos tiempo de volver de las vacaciones, los dos gigantes partidos que han mangoneado España desde que nos dicen que tenemos democracia, se volvieron a poner de acuerdo. Y, como casi siempre que esto sucede, fue para favorecer al sistema dominante. En este caso, como sabemos, se introdujo en el artículo 135.3 de nuestra Carta Magna la prioridad absoluta del pago de la deuda pública. Hecho que me llevó personalmente hasta a pedir en el Metro.

El movimiento 15M convocó de urgencia una manifestación, que, pese a ser en agosto y pese a no haber dado tiempo a preparar adecuadamente, volvió a ser multitudinaria. Yo, recién llegado de vacaciones, también asistí a la mani… Y a la asamblea posterior, en la que se produjo el hecho que quiero resaltar: durante la preparación de los actos para protestar la siguiente semana contra el reformazo, se llegó a un punto muerto. Tras más de dos horas, no se pudo consensuar el apoyo a una manifestación organizada por unas asociaciones concretas porque una persona se opuso. ¡Estábamos miles de personas y una persona bloqueó el acuerdo!

… Es un hecho concreto. Si sólo fuera uno no pasaría de anécdota. Ojalá que ninguno de vosotros os sintáis identificados conmigo en este sentimiento, pero mucho me temo que no sea así. La frustración que generan estos bloqueos nacidos desde el egoísmo es tremenda.

Okupación

El movimiento siguió creciendo hasta que, en mi opinión, alcanzó su punto más álgido hasta la fecha con la manifestación global del 15 de octubre. Fue un acontecimiento sin precedentes en el que más de 1000 ciudades en todo el mundo (¡se dice pronto!) salieron juntas a la calle unidas por un cambio global.

La inolvidable manifestación de Madrid terminó en la Puerta del Sol. Y después de una multitudinaria asamblea en la plaza se produjo, a modo de fin de fiesta, otro hito digno de reseña: la okupación del Hotel 15M.

Pese a que personalmente esta acción (y la información que busqué a posteriori), me sirvió para confirmar mi ignorancia previa acerca del movimiento okupa, e indiscutiblemente para multiplicar mi simpatía hacia él, considero que, en términos generales, y de nuevo con la inestimable colaboración de los medios de desinformación, el movimiento 15M acabó esta aventura con las fuerzas mermadas.

En mi asamblea alguien me dijo: “Es que aún no estáis preparados para comprender el espíritu del movimiento okupa. No importa, nosotros seguiremos okupando y ya lo entenderéis”. No digo que ésa haya sido la postura general, pero me vale para ilustrar mi tesis: de nuevo, el punto de vista de unos pocos se impuso al de la mayoría que, por no bloquear, aceptó la okupación, aunque no lo viera claro.

… ¿Soy el único que cree que los puntos del consenso de mínimos serían más aceptados por el 99% que la okupación?

No les votes pero ¡VOTA!

Así sin darnos cuenta nos metimos de lleno en una nueva campaña electoral. Muchos de nosotros intentamos convencer de la necesidad de votar. Aunque no se esté de acuerdo con el sistema. Aunque no se crea en él. Aunque se sea antisistema. Porque el sistema, en el que, queramos o no, vivimos, nos ofrece pocas oportunidades para mejorarlo, y hay que aprovecharlas.

De nuevo aquí el movimiento 15M no fuimos capaces de llegar a un consenso. Hubo muchas propuestas para movilizar el voto, pero está claro que no llegaron a buen puerto. Hubo buenas noticias, como que el bipartidismo engaña cada vez menos (se ha pasado del 84% al 73% de los votos), o que se ha mejorado el pluralismo al haber un mayor número de fuerzas representadas en el arco parlamentario, o que los ciudadanos empezamos a distinguir lo que significa un voto nulo de un voto en blanco o una abstención…

… Pero cuatro meses después estamos sufriendo en nuestras propias carnes lo que significa una mayoría absoluta del Partido Popular. Una situación que podríamos haber evitado con un uso más inteligente de las pocas armas que nos deja el sistema.

Otras tres pequeñas decepciones

Quiero compartir otros tres momentos personales en los que he sentido que de alguna manera el movimiento 15M no estuvo a la altura de las circunstancias. Vaya por delante que creo que generalizar es siempre malo (¡toma paradoja!), y que con estos ejemplos estoy tomando la parte por el todo. Pero seguro que me entendéis. Allá van, cronológicamente. Solamente los enuncio por si queréis pensar sobre ellos:

·        El día que empezó la campaña electoral de las generales de 2011, confluyeron en la Puerta del Sol la apertura de campaña de UPyD con la acción protesta “¡Tururú!”, planteada por el 15M como respuesta a las restricciones del derecho de reunión previstas por la Junta Electoral Central. Un grupo de personas se separó de la asamblea 15M que se estaba celebrando para acercarse al están de UPyD y, a voz en grito, empezar a montar jarana. Para quien no haya estado nunca, os diré que los actos de UPyD tienen la peculiaridad de ofrecer el micrófono abierto a quien quiera expresarse. Yo vi cómo se invitó a estas personas a hablar. Y vi también cuál era el objetivo de estas personas.

·        El día 7 de noviembre se celebró el debate entre Rajoy y Rubalcaba. El colectivo Anonymous promovió una acción en protesta del bipartidismo que nos desgobierna. Allí estuvimos unos doscientos compañeros, no más. Había (casi sin exagerar) más policías que manifestantes. A la misma hora, en twitter eran tendencia los comentarios de todos los que habían preferido quedarse en casa viviendo el debate, cual SuperBowl, desde su sofá.

·        Democracia Real Ya convocó una manifestación para la tarde del 18 de diciembre “Por una Ley Electoral más justa”. El mismo día, por la mañana, diversos colectivos relacionados con el 15M habían convocado otra acción contra las redadas racistas. Pese a los intentos de conciliación y de coordinación realizados por los integrantes de Democracia Real Ya, la realidad es que durante días, los activistas más extremos del movimiento 15M (los mismos que frenaron el Consenso de Mínimos) agitaron las redes sociales para quitar protagonismo a la convocatoria de DRY. El resultado fue una pobre manifestación “Por una Ley Electoral más justa”.

La izquierdización del 15M

Creo en el pluralismo político. Considero que han pasado los años necesarios como para que nos dejen de vender esa milonga de que son necesarias “mayorías fuertes” para poder gobernar con eficacia. Entiendo que el único progreso humano nacerá del consenso entre las personas, y por ello quiero que en los órganos que deciden la vida pública estén representadas cuantas más ideas mejor. Quiero un parlamento que sea crisol de pareceres, arco iris de puntos de vista, punto de encuentro de lugares comunes y emisor de pocas leyes pero claras, necesarias y lo más consensuadas que sea posible.

No creo que todos seamos iguales (pienso todo lo contrario, que todos somos diferentes), pero necesito que todos seamos iguales ante la ley, y que todos tengamos los mismos derechos y oportunidades. Por este motivo creo en la democracia representativa REAL, que no tiene nada que ver con esto que nos venden. Quiero que mis representantes sean los mejores, los más preparados en cada materia, y no unos enchufados que muchas veces ni siquiera han trabajado nunca. Quiero que se me consulten como ciudadano muchas decisiones de trascendencia fundamental para mi vida que se me deberían consultar según la Constitución Española, pero que no se me consultan.

Pero no quiero que todo el poder sea para las asambleas. He tenido experiencia suficiente durante este año como para comprobar que con ese sistema, por desgracia, y precisamente porque todos somos diferentes, finalmente se hacen con el control los más intolerantes, los que nunca ceden en el consenso.

Soy votante de UPyD desde 2007. Antes, desde las primeras elecciones en las que pude votar, allá por 1996, siempre voté a Izquierda Unida (menos una vez que me engañó Gallardón y le voté al ayuntamiento, y mira tú la que me lió).

En mayo de 2011 no habría pasado nada si hubiera dicho esto en cualquier asamblea. Todos entendíamos qué significaba que “el movimiento es apartidista, pero no apolítico”, y todos cantamos alguna vez aquello de “y me la pela que seas de derechas o de izquierdas”.

Un año después, cuando digo que voto a UPyD, en ciertos entornos relacionados con el movimiento 15M me siento apartado. Da igual lo que pueda decir a continuación, porque ya no importa. Ya se me ha clasificado (¿os suena la palabra #fachenta?).

Un año después, es un hecho que el movimiento 15M se ha escorado demasiado hacia las izquierdas. Es lógico, puesto que estamos viviendo el más cruento ataque al Estado del Bienestar que se recuerda por parte de los titiriteros neoliberales, y toda acción conlleva una reacción. Y si la acción es violenta y de derechas, estadísticamente es probable que la reacción sea violenta y de izquierdas.

Pero en realidad el 99% de la población al que nos referimos tantas veces; el que simpatizó con los movimientos ciudadanos nacidos la pasada primavera; ése al que pertenecemos tú y yo. El 99% no es de izquierdas (ni, por supuesto, de derechas). Si el 99% fuera comunista, republicano, antirreligioso (que no laico), anticapitalista y reactivo, desde luego que el sistema sería muy diferente al que conocemos (subrayo diferente).

La conclusión a la que me dirijo es que cuando un movimiento plural se convierte en un movimiento monocorde, pierde adeptos. Y, por ende, fuerza.

La acción y la reacción

Termino este apartado con una reflexión relacionada, en forma de greguería: “El sistema es un calamar”. Cada vez que se ve en peligro expele un chorro de tinta, una cortina de humo que nos hace preocuparnos y enfrentarnos los unos con los otros con temas que, si bien importantes y trascendentes, nos mantienen entretenidos y desvían nuestras energías de la lucha contra el 1%. Os pondré ejemplos, sin extenderme, de temas que recurrentemente salen a la palestra y nos distraen en interminables “charlas de café”: aborto, eutanasia, derecho de adopción de las parejas homosexuales, subvenciones a la iglesia, investigación de los crímenes del franquismo…

La gravedad de la situación que nos ha tocado vivir está originando que el 1% dominante, que es consciente del peligro que corre su injusto sistema capitalista, genere cada vez más métodos de sembrar la discordia entre nosotros. Sin ir más lejos, y por la coincidencia temporal con la publicación de esta entrada, es execrable la última reforma que pergeña el Partido Popular: la criminalización de convocatorias públicas de protesta.

Es fundamental que mantengamos la calma. La historia está plagada de revoluciones violentas, y la consecuencia de ese pasado es este presente, en el que seguimos manejados por ese famoso 1%. Saben que ganarán la batalla en el momento que recogemos su guante de violencia y empecemos a sacudirlo con fuerza. Por ello, y aunque cueste, cuando veamos sus porras delante de nuestras caras, o sus pistolas de pelotas de goma apuntando a nuestras frentes, o sus gases lacrimógenos nos hagan llorar, nuestras manos han de seguir alzadas pacíficamente. Sigamos siendo no violentos. Que su acción sea tan indigna como digna nuestra reacción.


Epílogo. #12M15M

Uno de los recuerdos más bonitos que tengo de mi @asambleaLaConce es una ronda de participaciones que tuvimos en uno de nuestros encuentros. La pregunta propuesta era “¿Qué es para ti el 15M?”. Yo no recuerdo muy bien lo que dije cuando cogí el micrófono. Lo que recuerdo claramente es que, después de hablar un rato, viendo las caras sonrientes que me arropaban y las opiniones como perlas blancas que me habían precedido, se me saltaron las lágrimas y tuve que dejar de hablar.

¿Qué es el 15M? Hoy echamos la vista atrás y basta mencionar unas pocas palabras para que cojamos fuerzas y recordemos las historias vividas, los triunfos logrados y los retos por conseguir: participación ciudadana, poder de convocatoria, consenso, tolerancia, aprendizaje, dación en pago, desahucios frenados, transparencia, interés por la política, bipartidismo debilitado, plazas tomadas, ágora, asambleas, acampadas, marchas indignadas, 15 de Octubre, Democracia Real Ya, eco internacional, Occupy Wall Street, Islandia, @acampadasol, @tomalosbarrios, @madrid15M, Fotogracción, APM, 15Mcc, n-1, Anonymous, #StopRedadasRacistas, #CierreDeLosCIEs, #StopSindeWert, #MareaVerde, #MareaAzul, #NoLesVotes…

… Todo esto ha sido posible gracias a la horizontalidad, la inclusividad, la inteligencia colectiva y, por encima de todo, la no violencia.

El 99% de las personas somos gente normal que queremos vivir en paz y ser felices. Que queremos un mundo con oportunidades para todos. Y gran parte de ese 99% está dormido. El objetivo del 15M no ha de ser otro que despertarles. A todos nos gusta que nos despierten con una sonrisa, con una caricia, con un beso, mejor que con un grito. Os animo a todos a seguir ayudando a despertar pacíficamente a vuestros conciudadanos.

Dentro de un mes se cumple un año de nuestro movimiento. Los que hayáis llegado leyendo hasta aquí sabéis de corazón que nos seguiremos viendo en las plazas. Y proponiendo formas de construir un mundo mejor.

Para terminar, y para empezar a proponer, aquí os dejo una propuesta del gran @JaviDiplo que puede servir de ilusionante punto de partida para celebrar como se merece la gran fiesta del #12M15M. Como estaréis cansados de leer, os recomiendo que guardéis esta joya para un momento que lo merezca. Con personas e ideas como ésta son con las que yo quiero convivir.

14 comentarios:

  1. FatsGrasas12/4/12 0:54

    Macho, ¡te has explayado bien! te quería comentar un par de puntos (igual más en otro momento, ahora es tarde):

    - Las JMJ: la asociación protesta con JMJ y 15M la promovieron más los medios que en la realidad. Evidentemente había miembros del 15M en las protestas (faltaría más, derecho tienen) pero se hizo una asociación en los medios, y qué medios, mayor que la que hubo en realidad. Que recuerde (e igual que me equivoco) no hubo una adhesión explícita, al menos en las asambleas en las que estuve en esa fecha. La asociación se hizo para dañar al 15M. Y perdura la asociación de "el 15M pegaba a los que venían a ver al Papa". And so it goes.

    - Sobre la izquierdización: al principio pudo haber elementos de derechas en el 15M, alguno conozco. Pero con el tiempo la derecha tenía una manera eficiente de cambiar el gobierno por alguien quien esperaba les representase. Al final la democracia (y la eficiencia del electorado) contribuyó a izquierdizar el 15M, decantando el voto de la derecha. ¿Para qué involucrarte si conseguirás el cambio que quieres en unos meses? Y así fue. Habrá que esperar un tiempo para que las derechas tengan un descontento con los representantes de su propia ideología similar a los de izquierdas. No por derechas o izquierdas, sino por tiempo que pasan los partidos en el poder. A mí me parece que hay que desizquierdizar el movimiento (en temas como el Canal es evidente para conseguir fuerzas). Y soy de izquierdas pero no hay izquierdas si no hay derechas. Ahora hay mayoría de votantes de derechas en la población. Hacerles hueco es imprescindible, porque van a estar descontentos en cuestión de meses.

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    1. Lo que quería destacar es que las rendijas entre las personas las aprovecha el sistema para crear discordia.

      La unión hace la fuerza. Y la desunión, la deshace.

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  2. Excelente post. Con las lógicas diferencias que tanto enriquecen el #15M, podría hacer mías tus vivencias de estos meses de lucha, de ilusión y, por desgracia también, de pequeñas decepciones (por cierto, yo fui uno de los que comentaban el "debate" bipartito desde casa como si viera la SuperBowl).
    Por la parte que me toca, muchísimas gracias, pero "gran" y "joya" me quedan grandes, como tú dices la inteligencia es colectiva y debemos sacarle los colores al sistema y a quien nos gobierna, no a mí. :)

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  3. Felicidades por el artículo. Creo que refleja el pensar y el sentir de mucha gente.
    Por mi parte, antes del 15M ya había tenido esa experiencia asamblearía y conocía el precedente argentino, por lo que nunca he participado en las asambleas, a pesar de apoyar el 15M.
    A poco que sepas de administración, ya sea de empresas, asociaciones o partidos, sabes que para ser un actor social necesitas personalidad jurídica. Definir unos objetivos y unas actividades que compartan sus miembros. Necesitas administración económica, la voluntariedad tiene sus límites y deviene en ineficacia. El 15M ni si quiera puede convocar manifestaciones al no tener personalidad jurídica.
    Sabía que el 15M era un impulso a la sociedad civil que fortalecería a las organizaciones o movimientos ya en funcionamiento antes del 15M.
    El consenso de mínimos no es suficiente para mantener viva la llama, pero no importa el 15M vive en nuestros corazones e impulsará aquellas organizaciones en las que militemos quienes lo hemos sentido.
    Saludos.
    @A_Cas_

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  4. El movimiento del 15-M fue una explosión que ilusionó a muchos, a mí entre ellos. Yo quiero incidir en hablar de las asambleas. Es muy bonito estar allí y ver que se llegan a acuerdos estupendos sobre acciones o ideas que llevar a cabo, pero una, que tiene una larga experiencia en movimiento asamblearios sabe que tienes razón en que los intolerantes son los que las manipuluan. Es imposible llegar a algo serio buscando el consenso. el consenso total es inalcanzable, siempre habrá quién bloquee.
    También estoy de acuerdo en que el consenso de mínimos se ha quedado en nada y que las manifestaciones mas o menos montadas sin coordinación durante el verano pasado, quemaron a mucha gente.
    Quizás he entrado en un bucle de pesimismo, pero yo estoy empezando a pensar que todos esto que tanto nos ha gustado forma parte de un guión montado por gente que le interesaba tenernos quietecitos y bien guardados en las plazas y que no fuéramos a votar.
    Creo que el movimiento #nolesvotes ha hecho mucha pupa!
    Enfin, en lo general estoy de acuerdo con lo que has escrito y muy de acuerdo con la propuesta de Javidiplo, que siempre dice lo que hay que decir y cómo hay que decirlo.
    Salud

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  5. Anónimo17/4/12 9:26

    Manu,

    He leido detalladamente tus reflexiones. Coincido en la mayoría de cosas contigo. En mi caso empecé a participar en el 15 M, pero está claro que el movimiento ha sido tomado por la izquierda más radical de este país y esto es lo que ha hecho que vaya perdiendo fuerza. Lamentablemente no me siento identificado y conmigo no conteis...

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  6. Estamos bastante de acuerdo con todo, magnifico texto.
    Se nota que esta escrito con el corazón.
    Aunque hay alguno que exagera, pues claro que hay intentos de izquierdización.
    El sistema sabe como intentar dividirnos, y no parara de intentarlo, y aunque algunos compañeros lo hacen con su mejor intención y creyendo en ello, les haría una llamada a que reflexionasen, sus posturas hacen más daño que bien al 15M.
    A estos les diría que no hay que CREER, hay que PENSAR.
    Y desde el principio el 15M lo definió muy bien.
    ESTO NO VA DE DERECHAS O DE IZQUIERDAS, ESTO VA DE LOS DE ARRIBA CONTRA LOS DE ABAJO.
    La inclusividad es lo que nos hace fuertes. Somos el 99%.
    Pero de hay a decir que el 15M esta tomado por la ultra izquierda como dice uno...
    ¡¡NOS VEMOS EN LAS CALLES!!

    José.laconce

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  7. MoniConTomate8/6/12 0:33

    (Lo publico en dos trozos porque no me deja todo de una vez, se ve que me he enrollado demasiado...)

    Lo primero que quiero decirte es que he leído tu post un montón de veces. Y ese poema con el que abres es precioso, me emociona enormemente cada vez que lo leo. Y ahora, el palique.

    Es cierto que desde el 15M muchos no son iguales a como eran antes, que “sufrieron” un cambio, pero también es cierto que anteriormente a esa fecha muchas personas ya trabajaban por muchos de los objetivos del 15M. Con esto no quiero restar mérito a todo el trabajo que se ha hecho por los 15mayistas, ni mucho menos, pero sí defender a todos esos de los que muy poco o nada se ha hablado.

    Me gusta leer tu post (lo he leído varias veces) porque en la asamblea a la que tú vas se dan muchas cosas que no pasan en otras, o al menos esa es la sensación que me da a mí, también por tus twits. Ese saber “escuchar al otro, aprender de él, no abrumarle con nuestro punto de vista ni imponerle nuestra forma de hacer las cosas” no pasa entre todos los 15mayistas, te lo aseguro. Y eso es lo que, desde el principio, me ha hecho ser crítica con el movimiento. ¡Ojo!, crítica intentando tener objetividad, claro, no todo es malo y creo que sé reconocer lo que se hace bien. Creo…

    Dices que no eres el único “que ha percibido una debilitación del movimiento 15M”. Lo hemos percibido todos. Y creo que uno de los motivos es eso que te decía antes: no todos defienden esas “horizontalidad, inclusividad, inteligencia colectiva” de las que hablas. Otra, creo, es que muchos no tienen ni idea de lo que se hace ni de lo que se consigue. Sé lo que me vas a decir: todos pueden acercarse a una asamblea, informarse, preguntar… Yo lo hago, pero muchos no. Hay que educarles, Manu, no queda otra. Y ese es otro motivo que yo veo en el debilitamiento: HAY QUE COMUNICAR. Es básico. Si piensas algo, si sabes algo, si haces algo y no lo comunicas, eso que piensas/sabes/haces NO EXISTE. Y nos guste o no, esto es axiomático. Eso que tú y muchos aprendisteis gracias al 15M (“injusticia de los desahucios hipotecarios, el paulatino desmantelamiento de los servicios públicos, las condiciones inhumanas de los CIEs, la existencia de redadas contra inmigrantes, la verdadera cara del movimiento okupa, el Pacto del Euro, las crecientes diferencias entre ricos y pobres”) muchos ya lo sabían antes, ya estaban poniendo su granito de arena mucho antes.

    Intolerancia: palabra mágica y trágica. Es el gran mal de nuestra sociedad. Para mí, intolerancia implica otras muchas cosas: envidia, afán de protagonismo… Y falta de SOLIDARIDAD. Yo no estoy de acuerdo al 100% con muchas cosas, pero creo que debe prevalecer la solidaridad por encima de mi parecer individual. Y al final resulta, como tú preguntas, que no se sabe quién nos representa. Hay que hacer concesiones por el bien del grupo, y como tú dices, no se hicieron:

    -Hablas de las JMJ: yo soy atea, ya lo sabes. Pero soy respetuosa, con todo y con todos. Hasta que dejan de respetarme a mí. No puedo hablar porque no estuve en Madrid, pero viví la visita de R en Barcelona: los gestos irrespetuosos a los ciudadanos fueron constantes.

    -Hablas de la reforma de la Constitución: estoy absolutamente de acuerdo contigo. No puedo entender que UNA SOLA PERSONA bloquee a miles. Y eso, permíteme ser conspiranoica, me hace pensar muy mal. Es un sinsentido, y te aseguro que si por mí fuera expulsaría de la asamblea a esa persona automáticamente, anularía su voto y tiraría adelante el consenso de los otros miles. Pero claro, ese no es el espíritu 15mayista, me dirás… Y sí, me siento MUY IDENTIFICADA contigo (también) en este aspecto.

    (Y sigue...)

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  8. MoniConTomate8/6/12 0:34

    (...el comentario)

    -Hablas del movimiento okupa: no creo que ellos se hayan sentido nunca parte de ese 99%, sino que se han aprovechado del 15M para seguir okupando. Y la ocupación del hotel, tal como se hizo, me pareció una acción muy mal llevada a término.

    -Hablas del No les votes, pero VOTA: lo defendí con uñas y dientes, y creo que no solo el 99% del 15M debería haberlo defendido: TODOS los ciudadanos deberían haberlo hecho. En esto estoy contigo (también) totalmente de acuerdo. Fue una gran decepción esa falta de consenso dentro del movimiento, por lo menos para mí.

    -Hablas de tres momentos concretos:
    - el acto de UPyD: una falta de respeto total, que por culpa de unos pocos afecta a todos
    - el debate Rajoy-Rubalcaba: el gran problema de esta sociedad, cuesta que la gente salga a la calle, que sea solidaria
    - La convocatoria de DRY: desde el principio hubo una gran separación de los dos movimientos. Tal vez esa fue la primera vez que se vio claramente. Pero al final, lo que pasa, es que cada uno ha ido a la suya porque se ha preferido defender los intereses particulares (de cada movimiento) sobre los de la gran mayoría.

    -Hablas de la izquierdización del 15M: ¿sabes qué es lo que pienso? Que lo que debemos empezar a hacer YA es dejar de pensar en izquierdas y derechas. JAMÁS me alinearé con las doctrinas de la derecha, pero no porque sea de izquierdas, sino porque soy como soy: soy Moni, tengo mi forma de pensar, de actuar, tengo mis prioridades, mi forma de juzgar las cosas… Y todo eso es cercano a, como me dicen mis amigos, un perfil de Izquierda Unida. Probablemente. Pero no es porque los haya escogido, sino porque soy COMO SOY. Y si IU no existiera, yo seguiría siendo igual. No sé si me explico. Y sí, me suena eso de fachenda. Yo a veces te he llamado magento, y no lo considero en absoluto un insulto porque no te lo digo como tal sino de manera cariñosa (si por el contrario a ti te ha parecido que lo era te pido perdón desde el fondo de mi corazón).

    -Hablas de La acción y la reacción: estoy totalmente contigo. Y vuelvo a lo que te he dicho en el punto de la Constitución. Déjame ser un poco conspiranoica, déjame que piense mal a ese respecto, porque no le encuentro otro sentido a esas cortinas de humo que nos echan el 1% con “ayuda”. En lo que no puedo estar de acuerdo es en ese seguir con las manos alzadas frente a sus porras y sus balas de goma. No quiero violencia, no me gusta la violencia. Pero YA ESTÁ BIEN, es INTOLERABLE que apaleen a la gente de esa manera, y si alguno levanta su porra o apunta su pistolón hacia mí o hacia quien sea, si veo ese gesto, seré INCAPAZ de contenerme; no sé que haré pero no podré contenerme.

    Me gusta tu epílogo. Y me quedo con dos cosas: tu emoción y tus lágrimas por un lado, y con ese despertar “con una sonrisa, con una caricia, con un beso”. Pero creo que, cada vez con más celeridad, se nos está acabando el tiempo para despertar de esa manera.

    Manu, sigo diciendo que no soy 15mayista, y soy muy crítica con el movimiento: lo he sido casi desde el principio. Pero tengo dos cosas muy claras: cuando nació sentí una emoción que me reventaba el pecho, porque hacía tiempo que pensaba que algo así debía pasar; y apoyaré, dentro de unos mínimos, todo lo que se proponga y que vaya dirigido al bien del 99%.

    Como ves, he tardado un montón de tiempo en hacer eso que te prometí, mandarte mis comentarios. Y seguiría escribiendo, pero no es plan. Creo que ha estas alturas la virtualidad ha hecho que nos conozcamos algo. Y estoy segura que entiendes lo que te cuento, de la misma manera que estoy segura de entenderte a ti. Y me gusta, me gusta mucho lo que entiendo.

    Besos, muchos, con tomate.

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  9. Que bonito...

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  10. (1/2)Hola

    He leído esto que has retuiteado hoy, y no lo había leído antes.

    Quiero comentarte un par de cosas, para que las leas tú y, si quieres, para que las transmitas a los que conoces.

    En mi caso, cuando se anunciaba el 15M, yo era totalmente escéptico. Cosas similares se habían anunciado previamente en las RRSS, siempre por gente de ideología muy izquierdizada, y nunca había tenido ninguna repercusión. Sin embargo, el 15M sí que la tuvo. La razón fue la transversalidad del movimiento. La no admisión de medallitas políticas. La admisión de diferentes ideologías, pues lo que estaba en juego era más alto que una ideología: era la estructura del país. La base legal por la que se rige la política. Y en eso, creo que todos estamos de acuerdo, salvo los que viven de la teta.

    Yo no fui a esa manifestación, ni a ninguna de las siguientes, pero sí pasé por Sol. Cuando lo hice (apenas 10 días después), la situación terminó por desesperarme. Comprendí que ese no era el camino.

    Por un lado, como bien explicas y hay gente que parece no comprender (a tenor de comentarios posteriores), el movimiento fue absorbido por la izquierda extrema. La gente de derechas no see fue del movimiento porque se ganaran las cosas por vía del gobierno. La gente de derechas nos fuimos del movimiento porque fuimos expulsados ideológicamente.

    El ataque a las JMJ fue otra cosa completamente errónea. Los ataques a diversos colectivos no suman: dividen. La gente religiosa suele ser, salvo excepciones, gente con voluntad de convivencia. Extremistas los hay en todos lados, pero los de la iglesia católica no tomaron el 15M: fueron los extremistas de la izquierda.

    Por otra parte, estoy completamente de acuerdo con casi todas las afirmaciones que haces en el post, excepto cuando empiezas a hablar del cruento ataque al estado del bienestar (te juro que, a pesar de que se repita tanto, no llego a verlo claro), a la violencia contraria que esto genera (no creo en la violencia en general), y tampoco entiendo la homologación automática del PP con los "titiriteros neoliberales".

    Te voy a explicar las tres cosas, empezando por la última.

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  11. (2/2)Últimamente estoy leyendo mucho sobre economía. Lo bueno de internet es que puedes ir directamente a las fuentes, y eso intento hacer. Estoy leyendo teorías sobre cómo se debería salir de la crisis que propugnan gente de izquierdas y de derechas, gente franquista y comunista, y entre todos ellos, neoliberales.

    Pues bien, mi forma de pensar hace que me parezcan más razonables estos últimos. Es decir, se puede decir que ideológicamente yo soy neoliberal, o más próximo a ellos.

    Y como todos los neoliberales, el cabreo generalizado con el gobierno del PP me ha llegado. Las políticas que llevan a cabo son económicamente socialistas, aunque prometieran otras durante la campaña electoral. De hecho, la única diferencia entre PSOE y PP hoy en día es la política social, pero NO la económica. (bueno, la política social puede llevar más o menos gasto, y eso repercute en la economía, pero los resortes que tocan son los mismos)

    Lo de "no les votes, pero vota" no me sirve, porque no existe ningún partido que realmente pueda ejercer políticas económicas liberales en España (de la misma manera que no existe ningún partido que pueda realmente ejercer políticas económicas comunistas, por mucho que digan los de IU)

    Sin embargo, todo esto no tiene nada que ver con las bases que quería imponer el 15M original. Dentro de esas bases deberían tener cabida diferentes ideologías, incluidas la tuya y la mía. Y yo entiendo que es lo correcto. Cada persona piensa como piensa, y eso está bien.

    En cuanto a lo de la violencia, creo que tú lo has explicado perfectamente en el post: anteriormente la violencia solo ha servido para quitar a unos y poner a otros. Nunca ha resuelto los problemas reales de la gente.

    En cuanto al ataque al estado del bienestar, yo lo único que veo es que el estado del bienestar está en peligro por las desastrosas decisiones que se han ido tomando previamente, partiendo de muchas que hizo el propio Franco. Entiendo que esas decisiones han sido siempre pensando en el bien común (que quizás es mucho ceder) pero eso nos ha llevado a donde estamos. Y hoy no hay dinero para pagar el desastre de la crisis (paro, prejubilaciones, etc) y dentro de poco no se podrán pagar las jubilaciones directamente. Yo no creo que haya un ataque, sino una realidad de la que no nos hemos querido dar cuenta antes porque restaba votos.

    Intentar personalizar ese "ataque", además de demagógico, es peligroso. Lleva a cosas como el escrache (que no es otra cosa que el acoso a las familias de personalidades públicas o políticas) (por cierto, artículo 173.1 del CP)

    Un saludo

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